Cine-mundial (1946)

Reading and Downloading:

Record Details:

Something wrong or inaccurate about this page? Let us Know!

Thanks for helping us continually improve the quality of the Lantern search engine for all of our users! We have millions of scanned pages, so user reports are incredibly helpful for us to identify places where we can improve and update the metadata.

Please describe the issue below, and click "Submit" to send your comments to our team! If you'd prefer, you can also send us an email to mhdl@commarts.wisc.edu with your comments.




We use Optical Character Recognition (OCR) during our scanning and processing workflow to make the content of each page searchable. You can view the automatically generated text below as well as copy and paste individual pieces of text to quote in your own work.

Text recognition is never 100% accurate. Many parts of the scanned page may not be reflected in the OCR text output, including: images, page layout, certain fonts or handwriting.

1936.—Bette Davis, Joe Sawyer, Dick Foran y el malogrado Leslie Howard en una escena de "El Bosque Petrificado", de la Warner. Esta es la película que encumbró a Humphrey Bogart, que se ve al fondo. cabeza por un “diálogo.” Costello trabajó en la pelicula de la Vitagraph, “La Historia de dos Ciudades.” Y para indicar que hablaba, ante la cámara inventaba un parlamento que frecuentemente estaba matizado con gruesas palabras capaces de ruborizar a marinero... Y al exhibirse la película, se recibió una indignada protesta ¡de la Sociedad de Sordo-Mudos! ¡Ellos, por el movimiento de los labios, habían comprendido, y protestaban de aquel lenguaje procaz—convirtiéndose en los primeros censores de diálogos, veinte años antes de que el cine encontrase su voz! El cambio radical que sufrió el cine a partir del estreno de “Don Juan,” no fué simplemente el problema de equipar los teatros con aparatos de sonido; la verdad es que los equipos sonoros mi siquiera se construían cuando hizo su debut la pelicula hablada ... Por eso, además de organizar la parte mecánica y de producción, hubo casi que improvisar una nueva técnica, hubo que preparar nuevos escritores, directores y artistas, y sobre todo vencer la barrera de los descreidos, de los indiferentes y de los esclavos del prejuicio... Miles de nuevos teatros hubo que levantar para substituír a los que por razones acústicas u otros motivos no se adaptaban a la nueva técnica... Todo esto requería millones de dólares y ni los banqueros de Wall Street—recuérdese que la infancia del cime sonoro es de 1926 a 1930, el trágico lustro del “crack” bancario y el pánico de la Bolsa— ni el público amigo de hacer inversiones nunca se habían mostrado muy liberales respecto al cine como industria... Pero cuando el cine comenzó a hablar, Wall Street y el público prestaron atención... Surgieron los fondos necesarios en forma de préstamos y emisiones públicas de bonos y acciones... Al año siguiente de “Don Juan,” vino “El Cantante de Jazz” y William Fox lanzó su Movietone... Al tercer año la Warner lanzó la primera pelicula toda hablada, “Las Luces de Nueva York”... A fines de 1929, la misma compañía se había hecho cargo de la First National y se codeaban con Fox y con Zukor de la Paramount... Los Warner, excluídos pocos años antes de las grandes salas, hicieron imútiles a esos mismos gran Agosto, 1946 des cines, al menos que se proveyesen de los equipos que la iniciativa, la audacia y el valor de los cuatro hermanos les forzaban a instalar. Y en esta conmemoración de los veinte años del cine hablado práctico, que por razones de idioma determinó además la posibilidad del cine español, argentino y mejicano, evoquemos aquella función del 6 de agosto de 1926. En contra de los que muchos creen, la mayoría de los experimentos con el Vitaphone y grabación de los primeros programas de cine para el Vitaphone, se hizo en Nueva York y no en Hollywood. El estudio que poseia y ocupaba en Brooklyn la Warner fué en realidad la cuna de las películas habladas. Los estudios de la Costa Occidental, en Hollywood, también hicieron experimentos; pero el máximum de progreso, antes de 1926, se realizó en el estudio de Brooklyn. Esto, junto con el hecho de que la Orquesta Filarmónica de Nueva York y los artistas expertes en diálogo estaban en el Este, hizo que la Warner preparase, aquí en Nueva York, su primer programa sonoro. El programa de la primera exhibición con Vitaphone presenta a la Orquesta Filarmónica de Nueva York, que tocó la Obertura de “Tanhauser” captada en un “corto” y grabó además el fondo musical de “Don Juan,” y a seis artistas de cartel. Will Hays, Czar de la industria cinematográfica, dijo unas palabras las primeras que se oyeron con la nueva modalidad. La soprano Marion Talley cantó; Roy Smack presentó sus “Pasatiempos”; Anna Case cantó “La Fiesta” acompañada por los Cansinos—padres de la hoy famosa Rita Hayworth—y el coro de la Opera Metropolitana, Mischa Elman ejecutó “Humoresque” en el violín, acompañado al piano por Josef Bonine. Y en el asunto corto final antes de la exhibición de “Don Juan,” aparecía Giovanni Martinelli cantando “Vesti La Giubba” de “Pagliacci,” acompañado por la Filarmónica de Nueva MOL 1946.—El mismo director Michael Curtiz, de la Warner, en la actualidad, dirigiendo una escena de "Noche y Día" por medio de un micrófono portátil. El director Michael Curtis dirigiendo a George O'Brien y Dolores Costello en una escena muda de "El Arca de Noe", también de Warner. Fíjense ustedes en la bocina que se usaba entonces. La demostración del Vitaphone que precedió a la exhibición de la película de John Barrymore fué tan extensa, y tan sorprendente a juzgar por los comentarios de la prensa de Nueva York al otro día, que se arregló un intermedio de diez minutos para que el público pudiera prepararse para el gran acontecimiento... el “Don Juan” de Barrymore... “El actor más grande del mundo y el más grande de los amantes de todas las edades,” como le calificó el departamento de publicidad, en el programa... El 6 de octubre de 1927 se estrenó “El Cantante de Jazz,” que hizo estrella de cine a Al Johnson, produjo dos millones de dólares a los Hermanos Warner, e... hizo historia. Pauline Frederic y Richard Tucker dieron “Juzgada” en 1928 a la Warner... Y luego con el éxito de “Broadway Melody,” de la Metro, en 1929, se inició el ciclo de las películas musicales con ambiente de escenario y bastidores... Ya había arraigado el cine con voz. En este aniversario no olvidemos a los Tres Grandes desaparecidos que tanto influyeron en la realización del milagro: Sam Warner, la visión, el espíritu de empresa, el dinero valiente ...; John Barrymore... el Perfil... y... en la persona de Erno Rapée, todos los héroes anónimos del piano: del teatro de barrio que durante un cuarto de siglo pusieron la nota musical en el cine silente en una sincronización de gusto artístico, recursos y sensibilidad ... Y en el recuerdo... “El Vals de los Patinadores” ... “Veneciana” ... “Cuando el Amor Muere”... y la marcha de “El Capitán” de Sousa con sus marciales compases sincronizados con el beso del fin de la película y el desfile de fin de función...