Cine-mundial (1946)

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1927.—Mae McEvoy y Al Jolson en “El Cantante de Jazz", película en que Jolson dijo una frase al empezar a cantar. durante veinticinco años al cine silencioso, resultaron, con el advenimiento de la radio, un verdadero tesoro y una mina inagotable para los adaptadores de fondos sonoros y efectos musicales a las dramatizaciones... Pero no fué hasta la década de la primera postguerra mundial que, al perfeccionarse el tubo amplificador al vacio, hizo posible la grabación sonora y la reproducción en una base puramente comercial. A principios de 1926 los laboratorios de la Bell Telephone Company perfeccionaron el proceso de sincronización llamado Vitaphone, en el cual se reproducía el sonido utilizando el disco adaptado mecánicamente al proyector de cine para asegurarle precisión, con una amplificación eléctrica de audio. Los laboratorios Bell trataron de interesar a los magnates del cine de la época, pero éstos, que habian controlado la industria no sólo en la producción, sino también en la exhibición, no prestaron mucha atención. Durante una prueba en Hollywood, fué un productor, en aquella época de secundaria importancia, Sam Warner —ex-vendedor de bicicletas con sus otros tres hermanos, que en 1903 había abandonado el negocio del pedal y del manubrio para abrir un cine en Newcastle, Pennsy]lvania—el que se interesó por el invento e hizo una oferta a la Compañía Telefónica, que, cansada ya de luchar con la falta de interés de los magnates, aceptó. Los hermanos Warner hasta 1921 o 1922 habían tenido éxito como productores de películas. Pero al comenzar la competencia de construcción y arrendamiento de teatros para exhibir las producciones, los que independientemente trabajaban vieron cómo no encontraban lugar dónde exhibir sus películas. Gilbert Seldes en su historia del cine apunta unos detalles curiosísimos sobre esa época... Dice que “a no ser por el famoso perro “Rintintin,” por John Barrymore, y por la obra del embajador norteamericano, “Mis Cuatro Años en Alemania,” los hermanos Warner no hubieran podido capear los malos tiempos y llegar al momento en que el advenimiento del cine sonoro les salvó...” Rintintín y John Barrymore fueron poco antes de que se estrenase “Don Juan”—la primera película sonora—los que Página 386 1928.—Cullen Landis y Helene Costello en una escena de "Las Luces de Nueva York". Esta fué la primera película completamente hablada que produjeron los Hermanos Warner, y no tuvo gran aceptación. con sus éxitos de taquilla permitieron ir -pasando a la Warner... Luego de “Don Juan,” película en la que se dieron 191 besos, vino “El Cantante de Jazz” con Al Johnson, en la cual éste cantaba y sólo decía unas palabras... y después el triunfo rotundo de la nueva modalidad que había de estremecer en todos aspectos al llamado séptimo arte... Mientras los periódicos y revistas continuaban analizando el nuevo descubrimiento condenándolo, y los empresarios no se mostraban muy dispuestos a instalar los nuevos equipos, y Chaplin pregonaba que “el cine hablado está echando a perder el arte más antiguo del mundo, el de la pantomima,” Sam Warner, el hombre que valientemente aunó todos los hilos dispersos y consolidó en éxito financiero un pasatiempo científico teórico, agotado por la lucha y desencantado, murió en medio de la batalla... Pero se puede tener una idea de la vasta expansion que produjo en la industria del cine la introducción del sonido primero y del diálogo después, observando el crecimiento meteórico de la Empresa Warner, a partir de la fecha del estreno de “Don Juan,” el 6 de agosto de 1926 en el Teatro Warner de Nueva York... En el año de su constitución, en 1923, la Warner tenía un capital de cuatro millones... En agosto de 1930, el segundo año de peliculas habladas como espectáculo público regular, el capital de la Warner era de $230,000,000... El valor líquido de la empresa en 1924 era de $846.000... En 1930 rozaba los cien millones de dólares ... Hoy, es muchísimo mayor... Pero mucho más espectacular que la expansión financiera fué la rapidez con que el cine encontró su voz y de un arte mi -mico exclusivamente, se convirtió en total mente hablado y sonoro. El automóvil, cuyo cincuentenario también se celebra en estos días, necesitó más de diez años para substituir al coche y al caballo, y eso sólo en un setenta por ciento. Pero las pelí 1931.—James Cagney le aplasta una toronja en la cara a Mae Clark—cosa nunca vista hasta entonces—y se hace célebre en el momento culminante de la película "El Enemigo Público". 1932.—Richard Barthelmess, hoy retirado de la Pantalla, y Bette Davis, que entonces no era nadie, en una película titulada en inglés "Cabin in the Cotton". culas silenciosas que se exhibian en mas de 20,000 teatros a un publico semanal de cerca de cien millones de personas, dieron el salto del silencio a la plena voz en poco mas de dos afios... El diálogo fué un fantasma para la mayoría de los actores. Paul Panzer, de la Warner, que comenzó a trabajar en 1904 y aún actúa ante las cámaras, recuerda una anécdota de Maurice Costello, que en la era del cine mudo se buscó un dolor de Cine-MUNDIAL